Pruebas Criogénicas de Choque Térmico
Las pruebas criogénicas de choque térmico, consisten en exponer a un material o producto de temperatura ambiente a -85ºC en cuestión de segundos; procedemos a una estancia dentro de la sustancia criogénica, durante un tiempo, dependiente del espesor del producto, a fin de asegurarnos la transmisión de la temperatura deseada a probar.
Seguido de una inspección física del producto.
